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Trasfondo sobre el comportamiento Suicida:
El suicidio constituye un problema de salud pública muy importante a nivel mundial que provoca casi la mitad de todas las muertes violentas. Esto se traduce en casi un millón de víctimas al año, además de unos costos económicos cifrados en miles de millones de dólares (OMS, 2004). La Organización Mundial de la Salud (OMS, 2002) define el suicidio como:
“todo acto destructivo, autoinfligido, fatal, realizado con la intención implícita o explícita de morir”.
A escala global, el suicidio representa el 1.4% de la carga mundial de morbilidad, pero las pérdidas van mucho más allá. Un millón de personas murieron por suicidio en el año 2002. Esto representa una tasa de mortalidad mundial de 16 por cada 100,000 personas o 1 muerte cada 40 segundos. En los últimos 40 años las tasas mundiales de suicidio han aumentado un 60%. Actualmente el suicidio es la tercera causa de muerte en el grupo de 15 a 44 años para ambos sexos. En la Región del Pacífico Occidental, el suicidio representa el 2.5% de todas las pérdidas económicas debidas a enfermedades. En la mayoría de países de Europa, el número anual de suicidios supera al de víctimas de accidentes de tránsito. En 2001, los suicidios registrados en todo el mundo superaron la cifra de muertes por homicidio (500,000) y por guerras (230,000).
Entre los países que informan sobre la incidencia de suicidios, las tasas más altas se dan en Europa del este, y las más bajas sobre todo en América Latina, los países musulmanes y unos cuantos países asiáticos. Se calcula que por cada muerte atribuible a esa causa se producen entre 10 y 20 intentos fallidos de suicidio, que se traducen en lesiones, hospitalizaciones y traumas emocionales y mentales, pero no se dispone de datos fiables sobre el verdadero alcance (OMS, 2004).
En Estados Unidos, más de 32,000 suicidios ocurren anualmente, lo que corresponde a 89 suicidios por día, un suicidio cada 16 minutos y 11.05 suicidios por cada 100,000 personas. Esto representa un 1.4% de todas las muertes en este país. El suicidio fue la onceava causa de muerte para todas las edades en el año 2004. Los hombres se suicidan 4 veces más que las mujeres y representan el 78.8% de todos los suicidios en Estados Unidos. Las mujeres intentan suicidarse de dos a tres veces más que los hombres. El suicidio es la octava causa de muerte para los varones y la dieciseisava para las mujeres. Entre los varones, los de 75 años o más tienen la tasa más alta de suicidio (37.4 por cada 100,000). Entre las mujeres, las que se encuentran entre los 40 y 50 años tienen la tasa más alta (8.0 por cada 100,000). Las tasas de suicidio en los adolescentes y adultos Indígenas Americanos/ Nativos de Alaska entre las edades de 15 a 34 años son 1.9 veces más altas que el promedio nacional para ese grupo de edad. Las mujeres hispanas en los grados de noveno a doce reportan el por ciento mayor de intentos suicidas (14.9%) en comparación con las blancas no hispanas (9.3%) y las negras no hispanas (9.8%) (CDC, 2005).
En Puerto Rico, se reportan anualmente un promedio de 311 muertes por suicidio y cerca del 90% de estas muertes ocurren en varones. El suicidio es la tercera causa de muerte violenta entre los varones de 15 a 29 años de edad. El ahorcamiento es el método comúnmente utilizado para morir por suicidio tanto en hombres como en mujeres. Para el 2006, cerca de 70% de las muertes fueron por ahorcamiento. (Estadísticas Vitales, 2004).
El comportamiento suicida es un evento asociado a múltiples factores de riesgo y se observa en todos los grupos etáreos, grupos sociales, niveles económicos, niveles educativos, independientemente de creencias y valores filosóficos, políticos o religiosos. Aún así, se conoce que no todas las personas tienen el mismo riesgo de morir por suicidio. Algunos de los factores de riesgo identificado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, (CDC por sus siglas en inglés) incluyen: |