¿ME LO PODRE COMER?
Muchas veces nos preguntamos si un alimento que tenemos en la nevera estará apto para consumo humano o no. También, a veces nos preguntamos por qué algunos alimentos no tienen fecha de expiración.
Generalmente, el ponerle fecha de expiración a los alimentos es voluntario. En las fórmulas para bebés este requisito es obligatorio por asuntos nutricionales. No obstante, muchos manufactureros proveen la fecha como una guía de calidad. La fecha de un alimento empacado en una planta procesadora la podemos encontrar bajo las siguientes frases:
- Véndase en (“sell by”): esta fecha le seňala al vendedor por cuánto tiempo puede ofrecer el producto para la venta. Asegúrese de comprarlo antes de esta fecha.
- Mejor si se usa en (“best if used by:): esta fecha se refiere al tiempo de mejor sabor o calidad y no se refiere a la seguridad del alimento.
- Úsese en (“use-by”): la fecha se refiere al último día en que el fabricante sugiere que se pueda usar el producto para consumo.
Los establecimientos que preparan alimentos y los empacan para vender refrigerados al consumidor tienen que ponerle fecha al producto, mantenerlo a 41oF o menos y descartarlo a los 7 días si no ha sido vendido. Ejemplos de estos productos son: las ensaladas de papas o coditos, las frutas picadas, los “sandwiches” y otros productos que encontramos mayormente en los “delicatessens”.
En Puerto Rico, el Departamento de Asuntos al Consumidor (DACO) prohíbe en su Reglamento de Calidad y Seguridad la venta al consumidor de un producto con fecha de expiración vencida. Es ilegal, además, cambiar o alterar la fecha a un producto.
Luego de comprar un alimento y llevarlo al hogar, éste puede convertirse en uno inseguro si no lo manejamos adecuadamente. Prácticas como descongelar en la nevera, higienizar los utensilios, lavarse las manos, cocinar totalmente y evitar la contaminación cruzada pueden ayudar a evitar la transmisión de enfermedades a través de los alimentos. Otro factor importante es consumir el alimento antes de que se eche a perder o se convierta en uno peligroso.